5 palabras, una historia
Ejercicio difícil de hilo narrativo. Presiona el botón y recibes cinco palabras al azar, todas distintas. La tarea es montar con ellas una sola historia con sentido en 90 segundos: cada palabra tiene que sonar y quedar metida en la trama, no simplemente enumerada.
Cómo funciona
- Presiona «Dame 5 palabras» y te saldrá un juego de cinco sustantivos, todos distintos.
- Léelos en silencio y date 3 o 5 segundos para dibujar el hilo principal.
- Arranca el temporizador (90 o 120 seg) y empieza a contar. Usa las cinco palabras y ve marcando mentalmente las que ya han caído.
- Cuando se acabe el tiempo, comprueba si metiste las cinco. Presiona «Otras 5 palabras» y repite.
Consejos
- No intentes usar las palabras en orden. Cuenta una trama que las arrastre a las cinco por sí sola.
- Si te sale una palabra rarísima, que sea el nombre de un personaje, un sitio o algo que alguien lleva en el bolsillo. No hace falta usarla en su sentido literal.
- Las más difíciles son las que no pintan nada en tu historia («acueducto», «capibara»). Ánclalas a una escena concreta en lugar de explicarlas de frente.
- Entrena muy bien el resumen: contar una reunión, un partido o una película de forma que suene todo lo importante es exactamente esta misma tarea.
Otros ejercicios
Palabra al azar + temporizador
Presiona el botón y te sale un sustantivo. Habla de él 30, 60 o 90 segundos sin pararte.
Situación de improvisación
Una situación de rol al azar para interpretar con la voz. Desde «explícale los memes a un extraterrestre» hasta «negocia con un ogro el alquiler de su cueva».
Galimatías
Interpreta una escena en un idioma inventado: el significado no importa, todo se sostiene con la emoción, la entonación y el cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo conviene por ronda?
Por defecto 90 segundos, que es el punto justo para cinco palabras. Cuando te salga con soltura, pasa a 120 y cuenta la historia con más detalle.
¿Y si una palabra no encaja de ninguna manera?
Conviértela en el giro: un objeto que aparece de golpe en la mano del protagonista, una frase de diálogo o la última palabra del relato. La palabra que estorba suele dar la escena más viva.
¿Se puede competir entre dos?
Sí: uno presiona el botón y arranca el temporizador, los dos miran la pantalla y cuentan por turnos su historia con el mismo juego de palabras. Luego comparad cuál salió más viva.